miércoles, 16 de septiembre de 2009

El origen del Destino Manifiesto

Articulo e Infografias por : Antonio Flores Gavilán

Acontinuación aqui en el presente articulo se trata de tener una visión historica de lo que ha sido el expancionismo norteamericano, aqui se explica algunos alcances del famoso concepto del Destino Manifiesto, eje central de la doctrina ideologica de la potencia Norteamericana, que se evidencia desde el Siglo XIX hasta la actualidad, donde se tiene muy en claro el lugar que tiene los Estados Unidos en el mundo y su relacion con los otros pueblos a lo largo de la historia desde que fueron trece colonias hasta nuestros días, el Destino Manifiesto ha mantenido la convicción nacional de que Dios eligió a los Estados Unidos para ser una potencia política y económica, una nación superior.

La frase “Destino Manifiesto” apareció por primera vez en un artículo que escribió el periodista John L. O’Sullivan, en 1845, en la revista Democratic Review de Nueva York. En su artículo, O’Sullivan explicaba las razones de la necesaria expansión territorial de los Estados Unidos y apoyaba la anexión de Texas. Decía: “el cumplimiento de nuestro destino manifiesto es extendernos por todo el continente que nos ha sido asignado por la Providencia para el desarrollo del gran experimento de libertad y autogobierno. Es un derecho como el que tiene un árbol de obtener el aire y la tierra necesarios para el desarrollo pleno de sus capacidades y el crecimiento que tiene como destino

Muy pronto, políticos y otros líderes de opinión aludieron al “Destino Manifiesto” para justificar la expansión imperialista de los Estados Unidos. A través de la doctrina del Destino Manifiesto se propagó la convicción de que la “misión” que Dios eligió para al pueblo estadounidense era la de explorar y conquistar nuevas tierras, con el fin de llevar a todos los rincones de Norteamérica la “luz” de la democracia, la libertad y la civilización. Esto implicaba la creencia de que la república democrática era la forma de gobierno favorecida por Dios. Aunque originalmente esta doctrina se oponía al uso de la violencia, desde 1840 se usó para justificar el intervencionismo en la política de otros países, así como la expansión territorial a través de la guerra, como sucedió en 1846-48 en el conflicto bélico que concluyó con la anexión de más de la mitad de territorio mexicano.

Guerra Estados Unidos – México
Fue el Primer Gran paso para la Consolidación Guerra Estados Unidos - México
Texas proclamó su independencia en marzo de 1836 y fue una República independiente hasta 1845, cuando se anexó a los Estados Unidos. Esta anexión provocó la guerra entre México y Estados Unidos, misma que terminó cuando se firmaron los Tratados de Guadalupe Hidalgo. En 1848 Estados Unidos se apropió de 2 millones 500 mil kilómetros cuadrados de territorio mexicano, a cambio de los cuales se comprometió a pagar 15 millones de dólares. Este enorme territorio comprendía los actuales estados de California, Nevada, Utah, la mayor parte de Arizona, Nuevo México, Texas, así como partes de Kansas, Oklahoma, Colorado y Wyoming. En 1853 México se vio obligado a vender a los Estados Unidos el territorio de La Mesilla (con 110 mil kilómetros cuadrados), para que se construyera ahí una ruta de ferrocarril a California. Con esta adquisición, la República transoceánica de los Estados Unidos quedó completa.
para ser un país transoceánico.


Texas proclamó su independencia en marzo de 1836 y fue una República independiente hasta 1845, cuando se anexó a los Estados Unidos. Esta anexión provocó la guerra entre México y Estados Unidos, misma que terminó cuando se firmaron los Tratados de Guadalupe Hidalgo. En 1848 Estados Unidos se apropió de 2 millones 500 mil kilómetros cuadrados de territorio mexicano, a cambio de los cuales se comprometió a pagar 15 millones de dólares. Este enorme territorio comprendía los actuales estados de California, Nevada, Utah, la mayor parte de Arizona, Nuevo México, Texas, así como partes de Kansas, Oklahoma, Colorado y Wyoming. En 1853 México se vio obligado a vender a los Estados Unidos el territorio de La Mesilla (con 110 mil kilómetros cuadrados), para que se construyera ahí una ruta de ferrocarril a California. Con esta adquisición, la República transoceánica de los Estados Unidos quedó completa.








Otros Aspectos
Se ha dicho que el aspecto positivo de esta doctrina tiene que ver con el entusiasmo, la energía y determinación que inspiró a los estadounidenses para explorar nuevas regiones, especialmente en su migración hacia el oeste. También dio forma a uno de los componentes esenciales del “sueño americano”: la idea de que se pueden obtener la libertad y la independencia en un territorio de proporciones ilimitadas. En cambio, las consecuencias negativas son de lamentar: la intolerancia hacia las formas de organización social y política de otros pueblos, el despojo, exterminio y confinamiento de los pueblos indios de Norteamérica a reservaciones, guerras injustas y discriminación.

Los principios que consolidaron la doctrina del Destino Manifiesto en el siglo XIX, se arraigaron en la mentalidad de los norteamericanos durante la fundación de las colonias inglesas en Norteamérica en el siglo XVII. Aunque la manifestación más evidente de esa doctrina nacionalista se expresa en el campo de la política, su esencia es religiosa. Los ingleses que colonizaron la costa Este del territorio que sería Estados Unidos estaban profundamente inmersos en su religión (el puritanismo, una de las ramas del protestantismo) y su vida comunitaria y política se desarrollaron en un estricto apego a la ley moral, con el convencimiento de que el Nuevo Mundo era la “Tierra Prometida” donde cumplirían la misión encomendada por Dios. Así, en el periodo colonial se encuentra el punto de partida del ideal estadounidense de ser un “pueblo elegido” entre los demás del mundo.

Este sentimiento de “excepcionalidad virtuosa” fue uno de los rasgos de identidad que alentó a los colonos a buscar su independencia de Inglaterra en 1776. Desde su origen como nación, el sueño de Estados Unidos ha sido encontrar la perfección social a través de un triple compromiso: con la divinidad (cumpliendo con el destino impuesto por Dios), con la religión (observando una moral intachable) y con la comunidad (defendiendo su libertad, su seguridad y su propiedad). A lo largo de la historia, los políticos estadounidenses han invocado el favor de Dios en sus discursos y han insistido en la “misión trascendente” que la nación tiene que cumplir.
La imagen nacional que los Estados Unidos tienen de sí mismos, como protectores y defensores de la legalidad, la libertad y la democracia, se funda en la creencia de que poseen una superioridad moral (porque son el “pueblo elegido”). Esta suposición les ha permitido justificar su intromisión en los asuntos internos de otros pueblos (que no son “elegidos de Dios”) o de plano la violencia contra ellos. La primera actitud intervencionista inspirada por el espíritu del “Destino Manifiesto” fue la obsesión de los colonos ingleses por desplazar de sus tierras (o bien exterminar) a los indígenas norteamericanos. En cuanto a su relación con otras naciones, Estados Unidos tiende a manejar sus relaciones exteriores como si se tratara de una cruzada moral. Generalmente justifica sus acciones con dos argumentos, ya sea el de la “nación fuerte que protege a la débil”, como pueden constatar la gran mayoría de las naciones americanas; o bien el de “la lucha contra el Mal para defender la libertad y seguridad del mundo”, como actualmente alega respecto de su invasión de Afganistán y el medio oriente, ese concepto es la matriz de su política exterior y su inspiración geopolítica, asegurar el equilibrio de poder en el mundo.

La historia de las relaciones exteriores de los Estados Unidos provee infinidad de ejemplos de la política del “Destino Manifiesto”. Algunos de ellos son:

Doctrina Monroe (1821) declaró que ninguna nación americana independiente debía volver a ser sometida por Europa y que Estados Unidos intervendría si consideraba que se afectaban sus intereses
• Anexión de Texas (1845), guerra con México (1846-48) y anexión de más de la mitad de su territorio
• Guerra con España para libertar a Cuba (1898)
• Construcción del Canal de Panamá (1901-1914)
• Doctrina Truman (1946), mediante la que Estados Unidos comprometía su poder militar y su fuerza económica para la defensa de países contra el comunismo (entendido como el “Mal”)
• John F. Kennedy expandió la “nueva frontera”, la comercial, a través de la “Alianza por el progreso” en América Latina (1961)
• La multimillonaria inversión en fuerza militar (“Guerra de las galaxias”) de Ronald Reagan.
• La Guerra del Golfo Pérsico en 1991
• La Guerra del Medio Oriente 2003 invasión a Irak y Afganistán

Aunque la doctrina del Destino Manifiesto se interpretó especialmente en relación con la expansión territorial, después impulsó otro tipo de destinos: ser potencia mundial a nivel industrial, tecnológico, económico, deportivo, así como en artes y ciencias.
Así pues Vemos que los Estados Unidos de Norteamérica desde muy inicio tuvo en claro un visión de ser una nación que tenía que tener un peso en la historia y para ello sus hombres más preclaros idearon este concepto de ser la nación escogida por Dios y para ello en el transcurso del siglo XIX iniciaron un veloz desplazamiento de su frontera vertical se movió rápidamente hacia el Oeste.
El territorio se formó hasta Missouri y luego se saltó hasta California hacia 1824. La parte intermedia, las praderas y montañas ubicadas entre el río Mississipi y la Sierra Nevada, siguió perteneciendo a algunas tribus indígenas hasta finales del siglo XIX. Louisiana, Florida, Arkansas y Texas comenzaron a poblarse de estadounidenses en la década de 1830. La primera gran avanzada hacia el Oeste (1824-1848) coincidió con un intenso flujo de migración de europeos a los Estados Unidos. Entre 1830 y 1850 la población de los Estados Unidos casi se duplicó, pasando de 12.9 a más de 23 millones.
Para finales del siglo XIX los Estados Unidos eran una nación cuyo territorio abarcaba de la costa americana del océano Atlántico a las playas del Pacífico. Había expandido su poderío al continente asiático, donde se apropió de las Filipinas tras la guerra Hispano-norteamericana y se convirtió en una potencia colonial en el Caribe, aunque sólo ocupó la isla de Puerto Rico. Obtuvo las islas de Hawai* y la península de Alaska. En Centroamérica, aunque no invadió propiamente ningún país, ejerció enorme poder político y económico en la región, al grado que en 1903 provocó que Panamá se independizara de Colombia para obtener el control sobre la zona del Canal transoceánico. De este modo, Estados Unidos se consolidó como una de las potencias económicas occidentales que definieron el siglo del Imperialismo.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Golpe de Estado en Chile 11 de septiembre de 1973

Aqui mostramos referencias historicas de este importante acontecimiento que repercutio en America Latina y que marco a una generación en el vecino pais del sur, teniendo aun las secuelas de este momento historico 36 años despues.


Infografia: Antonio Flores Gavilán

El golpe de Estado acaecido en Chile el 11 de septiembre de 1973 fue un hecho de armas que derrocó al gobierno de Salvador Allende Gossens tras un período de alta polarización política y convulsión social. Fue planeado por generales de los Altos Mandos de las Fuerzas Armadas y de Carabineros (policía uniformada), y dirigido por el General de Ejército Augusto Pinochet Ugarte, además de ser influido por varios grupos de poder nacionales e internacionales, en los que destaca el ex presidente Nixon y la CIA, además de un apoyo financiero privado.
Quienes interpretan positivamente los hechos narrados en el presente artículo lo denominan pronunciamiento militar, entendiéndolo como un pronunciamiento o deliberación natural de las fuerzas armadas respecto de situaciones históricas nacionales. Los detractores de los acontecimientos lo califican de golpe militar. Ambos conceptos se corresponden con lo que la teoría política se denomina golpe de Estado.

La “ Cofradía” fue un núcleo importante en la conspiración para preparar el golpe de Estado contra Salvador Allende.[1] Todos sus miembros ocuparán cargos relevantes en el Régimen Militar. Tanto dentro de él o desde fuera. Las reuniones se efectúan a manera de comidas rotativas en casa de cada uno de los miembros. Todos, civiles como militares tendrán activa participación en la sedición contra el gobierno de Salvador Allende, en desatar el golpe y durante la dictadura. La coordinación de la intervención se centró en Viña, como lo afirmaría después el general Carlos Prats en The Times de Londres:[2]
"Fue allí en Valparaíso donde los oficiales comprometidos en la conspiración se reunieron en secreto con un oficial de marines estadounidense, el mismo que después mantendría contactos con el almirante José Toribio Merino, Jefe de la Armada en Valparaíso e integrante de la Cofradía Náutica del Pacífico Austral, ente primigenio del golpe. Ese hombre era el teniente coronel Patrick Ryan"
General Carlos Prats en The Times de Londres.

La misma Agencia de Horman citaría dos años más tarde estas reuniones entre personal diplomático y naval norteamericano con los sediciosos chilenos.
"Varios agentes de la CIA que operan en Chile están implicados en las actividades de grupos abiertamente sediciosos, sin que esté libre de sospecha el embajador Nathaniel Davis, quien estuvo en Guatemala en el período en que asesores diplomáticos y militares ayudaron a organizar grupos terroristas fascistas como La Mano Blanca, Nueva Organización Anticomunista y el Consejo Anticomunista de Guatemala, que asesinaron a miles de estudiantes, trabajadores y campesinos"
Agencia FIN[3]

Chile antes del golpe
La victoria de Salvador Allende, obtenida el 4 de septiembre de 1970 con el 36,3% de los votos, se alcanzó proponiendo transformar a Chile en un régimen socialista, siguiendo un curso distinto al común de los otros regímenes que alcanzaron el socialismo, y al cual se ha dado a llamar «vía chilena al socialismo, con sabor a empanadas y vino tinto». Esta nueva vía al socialismo, por medios pacíficos y democráticos, tuvo inicialmente el visto bueno de gran parte de la Democracia Cristiana, que también tuvo parte en procesos de cambio históricos como la reforma agraria. El apoyo inicial que se reflejó en un 49% de los votos en la elección municipal de 1971, se fue perdiendo por el deterioro de la situación económica, debido a la inflación desatada por la desacertada medida de imprimir más dinero sin respaldo, produciendo un exceso del circulante y un alza en el mercado negro de los productos de hasta necesidades básicas.
La violencia, desatada primeramente por grupos extremistas de ambos lados del espectro político, como el MIR de izquierda o Patria y Libertad de derecha, provocó un clima de confrontación, que se fue expandiendo a todos los ámbitos de la sociedad, llegando incluso a los sectores de élite de la sociedad, que siempre se habían encontrado al margen de las convulsiones sociales, económicas y políticas del país. Sin embargo, esta cuestión terminó afectando principalmente (producto del desabastecimiento), a los sectores medios y modestos. A raíz de esto, dos grandes bloques se forman, la Unidad Popular (UP), y la Confederación de la Democracia (CODE), que obtuvieron respectivamente el 43.3% y 55% de los votos.
Los grupos de derecha estructurados en el Partido Nacional, o en los movimientos Patria y Libertad y Poder Femenino, intentaron por diferentes medios terminar con el gobierno, algunos de ellos apoyados o financiados por la CIA, que también conspiraba para terminar con el gobierno de la UP, debido a que lo consideraban una amenaza para los intereses estadunidenses en la región. Los métodos democráticos para sacar a Allende fracasaron. Una posible salida plebiscitaria no llegó a tiempo, y aún con ella tampoco se puede decir que hubiese resuelto el conflicto de manera tajante, pues la violencia social, política y hasta económica llegaba a tales extremos que auguraba necesariamente una guerra civil abierta.
Este estado de confrontación precipitó los acontecimientos que culminarían con el quiebre de la democracia y el golpe de estado.
De igual forma son favorables de un golpe en forma mayoritaria los civiles que cuentan con algún grado de influencia política, o bien, que poseen recursos económicos estimables, y que desean una solución rápida y de fuerza, manifestándose ya desde 1971 con los cacerolazos, que incitan a los militares a la acción, arrojándoles maíz y plumas de gallina frente a sus puertas, en alusión a la supuesta condición de «gallinas» que mostraban.
El golpe, en agosto, era planeado prácticamente por la totalidad de la plana superior de la Armada de Chile, salvo por el almirante Raúl Montero y alguno que otro oficial constitucionalista, que no representaba peso alguno dentro del estamento castrense, o bien, se encontraba aislado de las bases. La cuestión es que la Armada obedecía de facto al Vicealmirante José Toribio Merino. Algo similar sucedía en la Aviación, donde la excepción la marcaba el General César Ruiz, cabeza de la entidad. Mas, al retirarse este último del Ministerio de Obras Públicas y Transporte (que había asumido como consecuencia del «tanquetazo»), Allende lo obliga a renunciar a ambos cargos, el de Ministro y Comandante, asumiendo en su lugar ese cargo militar, el General Gustavo Leigh, opositor al gobierno. El Ejército estaba dividido, pero la balanza tendía cada vez más a favor de aquellos que propugnaban la opción del golpe, siendo la posición contraria la llevada por su comandante en jefe, Carlos Prats. En Carabineros, por último, no estaban a favor del golpe más que dos o tres generales de baja antigüedad, entre ellos el general César Mendoza, quien al 11 de septiembre ocupaba el cargo de Director de Bienestar en la institución.

Finalmente cae el General Carlos Prats. El día 21 de agosto, una manifestación de esposas de generales se produce frente a su casa, a la que llegan a protestar también varios oficiales de civil contra él. Es insultado y agredido. Al ser deshecha la manifestación por Carabineros, ésta se vuelve a organizar con más fuerza. Llegan al lugar Augusto Pinochet (considerado el segundo de Prats), Allende y sus ministros. Todos son abucheados. Deprimido y desilusionado, pide a los generales que reafirmen su lealtad para con él; como sólo unos pocos lo hicieran, resuelve renunciar a la comandancia en jefe. Recomienda pues a Allende que el cargo sea ocupado por Augusto Pinochet Ugarte, quien tenía una hoja de vida estimada como limpia, siendo caracterizado como un soldado profesional y apolítico.
El 22 de agosto es aprobado en el Congreso chileno el Acuerdo de la Cámara de Diputados sobre el grave quebrantamiento del Orden Constitucional y legal de la República; causada por la negativa del ejecutivo a promulgar la reforma constitucional de las tres áreas de la economía, a pesar de haber sido aprobadas por el Congreso, y actuando en contra de la constitución, según el contralor.
“Primero - Representar a S.E., el Presidente de la República y a los señores Ministros del Estado miembros de las Fuerzas Armadas y del Cuerpo de Carabineros, el grave quebrantamiento del orden constitucional y legal de la República;
Segundo- Representarles, asimismo, que les corresponde poner inmediato término a todas las situaciones de hecho referidas, que infringen la Constitución y las leyes, con el fin de encauzar la acción gubernativa por las vías del Derecho y asegurar el orden constitucional de nuestra patria y las bases esenciales de convivencia democrática entre los chilenos;
Tercero- Declarar que, si así se hiciere, la presencia de dichos señores Ministros en el Gobierno importaría un valioso servicio a la República. En caso contrario, comprometerían gravemente el carácter nacional y profesional de las Fuerzas Armadas y del Cuerpo de Carabineros, con abierta infracción a lo dispuesto en el artículo 22 de la Constitución Política y con grave deterioro de su prestigio, yCuarto - Trasmitir este acuerdo a S.E., el Presidente de la República y a los señores Ministros de Hacienda, Defensa Nacional, Obras Públicas y Transportes y Tierras y Colonización”.
Algunos marinos se juntan con Carlos Altamirano Orrego,secretario general del Partido Socialista, para advertirle de los intentos golpistas, siendo estos marinos los primeros procesados por la Armada. Altamirano lanza el discurso que le ha hecho fama, catalogado de incendiario por los sectores favorables al golpe. En este discurso reivindica su derecho a recibir informes de cualquiera que denuncie conspiraciones, "Si pudiera hablaría de nuevo con ello". Si se intenta un golpe, Chile será un segundo “Vietnam heroico”, dice.
Por su parte, la Corte Suprema resuelve responder a la petición de desafuero de Altamirano (pedida por la Armada), el día 11 de septiembre.

Prensa chilena en 1973
Durante el gobierno del presidente Salvador Allende, los medios de comunicación masivos desempeñaron un papel fundamental en cuanto a la formación de criterio de la población. Prensa, radio y televisión apoyaron abierta y directamente a la derecha e izquierda chilenas polarizando las diferencias entre ambos sectores.
Además, manipularon la información con tal de cumplir cualquiera de sus dos fines: desacreditar las acciones y la figura del mandatario chileno o bien, reconocer sus méritos y engrandecer sus esfuerzos por establecer el socialismo como forma de gobierno.
Durante las campañas presidenciales de 1970, la prensa de derecha, por ejemplo, comenzó una campaña publicitaria contra la coalición de la Unidad Popular que tenía como objetivo desacreditar al socialismo y despertar el miedo entre la población chilena.
Una vez que Salvador Allende asumió la presidencia, la noticia sirvió como pretexto para defender los intereses de la burguesía, que se encargó de decidir cuáles noticias debían tener una circulación preferencial y manejaron constamente la ironía, el ridículo, el apodo ofensivo y el insulto.[4] Incluso, documentos desclasificados de la CIA de Estados Unidos revelan que el gobierno estadounidense financió periódicos y revistas de derecha en perjuicio del gobierno de Allende.
Sin embargo, la llegada de Salvador Allende a la presidencia, favoreció el surgimiento y crecimiento de diversas publicaciones de izquierda cuyo objetivo principal fue apoyar la propuesta socialista del nuevo mandatario. Entre estos se encuentran: las revistas MIR y Punto Final.

Preparativos del golpe
Las Fuerzas Armadas estaban preparadas para dar un golpe militar mucho antes de pensar en él. El ejército tenía «planes de contrainsurgencia», para el caso de que una subversión sobrepasase a las Fuerzas de Orden (Carabineros). Este plan consistía en dividir al país en diferentes secciones, estableciendo para cada una un plan de acción, dirigido en contra de la posible insurgencia. Este plan es la base prima de los golpistas, quienes sólo tuvieron que adaptarlo a las nuevas circunstancias.
El problema era el General Prats, que mantenía su lealtad al presidente y tenía a la guarnición de Santiago y al comando de institutos militares en manos de gente cercana (Generales Sepúlveda y Pickering).
Se tenía que adelantar el golpe para antes de fiestas patrias, porque si se retardaba mucho podía ocurrir otro tanquetazo, que permitiría limpiar de oficiales golpistas la plana del ejército. Pero cayó Prats, y Sepúlveda y Pickering renunciaron en un gesto de solidaridad. El nuevo comandante en jefe es Pinochet, del cual no se sabe si es o no golpista.
El día viernes 7 de septiembre los generales fijan el día D, el 11 de septiembre, y la hora H (6:30 horas en Valparaíso y 8:30 horas el resto del país).
El sábado se envía al general Arellano a hablar con Augusto Pinochet, le explica la situación y le dice que va a haber golpe con o sin su apoyo, a lo que Pinochet responde: “¡Yo no soy marxista, mierda!” y golpea el sillón en que estaba sentado. El general Arellano interpreta su gesto como apoyo al golpe, y se lo comunica a Leigh y a Merino, mas todavía no hay nada claro con Pinochet.
Se rumorea que el domingo en la mañana Allende se reúne con el comandante en jefe y otros generales. Allí supuestamente les explica que pretende anunciar un plebiscito. Sería la última vez que se verían los dos protagonistas del golpe. Pasada la tarde, Leigh visita a Pinochet, quien (según el testimonio de Leigh), todavía vacilaba. Llegaron a la casa de Pinochet el contralmirante Sergio Huidobro y el capitán de navío Ariel González, venían para saber la posición del ejército.
Huidobro sacó un papel firmado por Merino que ratificaba el día D y la hora H, dirigiéndose a “Augusto” y “Gustavo”.
“Los saluda con esperanzas de comprensión. J.T. Merino.”
Y al reverso:
“Gustavo: es la última oportunidad. J.T.”
“Augusto: Si no pones toda la fuerza en Santiago desde el primer momento, no viviremos para ver el futuro. Pepe”
Leigh y Pinochet firmaron el documento. El Comandante en Jefe del Ejército se acababa de plegar al golpe, la suerte estaba echada.

El 11 de septiembre
El 10 de septiembre, a las 16:00 horas, zarpa la escuadra, tal y como estaba previsto, ya que debe participar en las maniobras navales internacionales UNITAS. Mientras el Ejército se acuartela. La razón dada: el probable desafuero de Altamirano y Garretón el día 11. Este desafuero, según explicó Pinochet al Ministro de Defensa Orlando Letelier, podía causar disturbios, por lo que se hacía necesario el acuartelamiento.
En la madrugada del 11 de septiembre, la escuadra reaparece en Valparaíso y las fuerzas armadas toman la ciudad. El prefecto de Valparaíso, Luis Gutiérrez, realiza una llamada por el único teléfono que funciona en el puerto, el suyo (línea dejada libre a propósito por los golpistas), para avisar al subdirector de Carabineros, General Jorge Urrutia, que la infantería de marina está en las calles y ha empezado a tomar posiciones de combate. Urrutia telefonea al presidente, que se encuentra en su residencia de Tomás Moro. Allende, calmado, pide ubicar a Pinochet y a Leigh, pero son inubicables.
A las 7.15, Allende, en su automóvil Fiat 125, y el GAP se enfilan hacia la Moneda, llegan veinte minutos después.
Viste Allende una chaqueta de tweed y un pantalón marengo. Carga con un fusil AK-47 Kalashnikov, regalo de Fidel Castro, y el GAP ingresa al palacio de gobierno dos ametralladoras y tres RPG-7, además de sus armas personales.
Paralelamente llega a esas horas Pinochet al comando de telecomunicaciones, en Peñalolén, con capacidad de anular las comunicaciones de algunas emisoras de radio, un poco retrasado en la hora. Se organizan las redes de comunicaciones con las demás ramas de las Fuerzas Armadas, especialmente con Leigh, que se encuentra en la Academia de Guerra Aérea, y con Patricio Carvajal, que será el coordinador de todo el golpe.
Allende trata de obtener información sobre el movimiento, al no poder contactar a Pinochet exclama, "Pobre Pinochet, debe estar preso" . Sepúlveda, director general de Carabineros llega a la Moneda, y le asegura que Carabineros le seguirá fiel al gobierno. Lo ignora, pero Carabineros ya estaba controlado por los generales Mendoza y Yovane.
Allende emitirá a continuación su primer mensaje del día a la nación, en el que advierte la sublevación de un sector de la marinería. No llama al pueblo a las armas ni a la violencia, sino que a la prudencia.
A las 8.42, la “Cadena Democrática”, formadas por las radios Minería y Agricultura, emite la primera proclama militar. Allende debe hacer entrega inmediata de su cargo a la junta de gobierno, integrada por los jefes supremos de las fuerzas Armadas: Pinochet, Leigh, Merino y Mendoza (los dos últimos recién acaban de tomar las jefaturas supremas de sus ramas, Armada y Carabineros respectivamente).
Aún a esa hora las cadenas de reacción de la UP en la periferia de la ciudad no se habían agrupado, cosa que les pareció sorprendedente a los oficiales de las FF.AA. que tenían conocimiento de ellas a través de los informes de inteligencia, de la prensa y de los mismos sectores de izquierda que aseguraban tener estos grupos de reacción provistos de armamento liviano. a las 11.00 horas la mayoría de estas cadenas habían sido anuladas por personal de Carabineros o de las FF.AA., siendo la única sin desarticular la unidad perteneciente a la legua, que sorpendió y repelió a las fuerzas de carabineros encargadas de anularlas.
La proclama leída por el teniente coronel Roberto Guillard decía:

"A partir de este momento damos paso a una red provincial y nacional de radiodifusión de las fuerzas armadas. Se invita a todas las radioemisoras libres a conectarse a esta cadena.:"
Santiago, 11 de Septiembre de 1973. Teniendo presente:
1°.- La gravísima crisis económica, social y moral que está destruyendo el país;
2°.- La incapacidad del Gobierno para adoptar las medidas que permitan detener el proceso y desarrollo del caso;
3°.- El constante incremento de los grupos armados paramilitares, organizados y entrenados por los partidos políticos de la Unidad Popular que llevarán al pueblo de Chile a una inevitable guerra civil, las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile declaran:
1°.- Que el señor Presidente de la República debe proceder a la inmediata entrega de su alto cargo a las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile.
2°.- Que las Fuerzas Armadas y el Cuerpo de Carabineros de Chile están unidos, para iniciar la histórica y responsable misión de luchar por la liberación de la Patria del yugo marxista, y la restauración del orden y de la institucionalidad.
3°- Los trabajadores de Chile pueden tener la seguridad de que las conquistas económicas y sociales que han alcanzado hasta la fecha no sufrirán modificaciones en lo fundamental.
4°.- La prensa, radiodifusoras y canales de televisión adictos a la Unidad Popular deben suspender sus actividades informativas a partir de este instante. De lo contrario recibirán castigo aéreo y terrestre.
5.- El pueblo de Santiago debe permanecer en sus casas a fin de evitar víctimas inocentes.
Firmado: Augusto Pinochet Ugarte, General de ejército, Comandante en jefe del Ejército; Toribio Merino Castro, Almirante, Comandante en jefe de la Armada; Gustavo Leigh Gúzman, General del Aire, Comandante en jefe de la Fuerza Aérea de Chile; y César Mendoza Durán, General, Director General de Carabineros de Chile

Se le da también al presidente un ultimátum: si La Moneda no es desalojada antes de las 11, será atacada “por tierra y aire”. El ambiente en la Moneda es de tristeza, lo peor que podía ocurrirles estaba pasando. Carabineros retira las tanquetas apostadas frente a La Moneda y el personal se retira.
Muchos reaccionan de forma violenta la proclama, la CUT llama los trabajadores a ocupar fábricas y fundos, organizar la resistencia y esperar instrucciones, con la esperanza de poder detener el “golpe fascista”, por medio de los cordones industriales. Allende, que da otro discurso, por el contrario no hace ninguna referencia a la lucha armada ni instrucciones a los líderes de la UP. Mientras un séquito de ministros aparecen y entran a conversar con el presidente para conocer su opinión. A pesar de las ideas de sacarlo, él es tajante con su idea de defender su puesto hasta el final.
Los militares se contactan con La Moneda y le hacen la proposición de sacarlo del país, pero reciben una respuesta clara, Allende no se va a rendir. Pinochet se contacta con Carvajal, que le indica la negativa del presidente a rendirse:

Carvajal: yo hablé personalmente con él, le intimé rendición en nombre de los comandantes en jefe. Eh... Contestó con una serie de garabatos, no más.
Pinochet: O sea, quiere decir que a las 11, cuando lleguen los primeros pericos... Vai a ver lo que va a pasar. ¡A las 11 en punto se bombardea!
Carvajal: Cuando se evacue la Moneda va a ser más fácil asaltarla.
Pinochet: Una vez bombardeada la asaltamos con el Buin y con la escuela de infantería. Hay que decirle a Brady.
Carvajal: Conforme. Vamos a esperar no más que evacúen los edecanes y los carabineros.
Pinochet: Conforme.

A las 9.55 los tanques del general Palacio ingresan en el perímetro de La Moneda, hacia poco que se desató el fuego. Francotiradores apostados en los altos edificios aledaños los tratan de repeler, y se inicia la balacera, pero La Moneda aún no era atacada.
A las 10.15, a través de Radio Magallanes (la única pro-gubernamental aún no silenciada),

Allende emite su último mensaje a la Nación:
Quizás sea ésta la última oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Portales y Radio Corporación. Mis palabras no tienen amargura, sino decepción, y serán ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron: Soldados de Chile, comandantes en jefe y titulares… …el almirante Merino… más el señor Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su solidaridad y lealtad al gobierno, también se ha denominado director general de Carabineros.
“Ante estos hechos sólo me cabe decirle a los trabajadores: Yo no voy a renunciar. Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza.
La historia es nuestra y la hacen los pueblos.
¡Trabajadores de mi Patria!: Quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, espero que aprovechen la lección.
El capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción, crearon el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición: la que les señaló Schneider y que reafirmara el Comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas esperando, con mano ajena, reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios...
...Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa, la seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la Patria.
El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.
¡Trabajadores de mi Patria!: Tengo fe en Chile y en su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, se abrirán de nuevo las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor. ¡Viva Chile! , ¡Viva el pueblo!, ¡Vivan los trabajadores!
Éstas son mis últimas palabras, teniendo la certeza de que mi sacrificio no será en vano. Tengo la certeza de que, por lo menos, habrá una sanción moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.”

A las 10.30 los tanques abren fuego contra la Moneda, les siguen las tanquetas y los soldados, fuego que es respondido por los miembros del GAP y francotiradores apostados en los edificios aledaños.

Carvajal se comunica nuevamente con Pinochet, informándole de la intención de parlamentar:
Carvajal: me acaban de informar que habría intención de parlamentar.
Pinochet: no, se tiene que ir a la Moneda él con una pequeña cantidad de gente.
Carvajal: ...se retiraron, pero ahí...
Pinochet: ...al ministerio, al ministerio...
Carvajal: que se está ofreciendo parlamentar.
Pinochet: Rendición incondicional, ¡nada de parlamentar!, ¡Rendición incondicional!
Carvajal: Bien, conforme, rendición incondicional, y se le toma preso, ofreciéndole nada más que respetarle la vida, digamos.
Pinochet: La vida y la integridad física, y en seguida se le va a despachar a otra parte.
Carvajal: Conforme. Ya... O sea que se mantiene el ofrecimiento de sacarlo del país.
Pinochet: Se mantiene el ofrecimiento de sacarlo del país. Pero el avión se cae, viejo, cuando vaya volando.
Carvajal: Conforme... conforme. Vamos a proponer que prospere el parlamento.

Palacio de la Moneda en llamas.
A las 11.52 los aviones Hawker Hunter británicos inician su ataque a La Moneda, disparando en cuatro oportunidades sus cohetes Sura 3 sobre la casa de gobierno, el daño causado es devastador. Tal como lo demuestran los videos hechos por los canales de televisión, desde la azotea del Hotel Carrera frente al costado oeste de la Plaza de La Constitución, en el primer ataque los cohetes destruyeron el portón norte y los techos del primer piso; en el segundo ataque los cohetes cayeron en el pabellón que separa los patios de Los Cañones y Los Naranjos. En el tercero un rocket rebotó en una de las gárgolas de la fachada y estalló en el segundo piso del lado sur; en el cuarto los cohetes cayeron de lleno sobre la fachada y una bola de fuego saltó a la calle y al quinto los aviones dispararon sus ametralladoras calibre 30 mm. Otros dos aviones bombardean la residencia presidencial de Tomás Moro, a la sazón defendida por los miembros del GAP que no alcanzaron a llegar con Allende.

El ataque prosigue al palacio de gobierno con el uso de gases lacrimógenos, pero al ver que La Moneda todavía se negaba a rendirse, el general Javier Palacios decide tomarla y envía a un grupo de soldados a derribar la puerta del palacio, son las dos y media de la tarde. Dentro le gritan a Allende: ¡Presidente!, ¡el primer piso está tomado por los militares! ¡dicen que deben bajar y rendirse!.
El presidente dispone rendirse: ¡Bajen todos! ¡dejen las armas y bajen! Yo lo haré al último.
Entonces, según el testimonio de uno de sus doctores,
Patricio Guijón, que regresó para llevarse su mascarilla antigas ("de recuerdo", dice), Allende grita ¡Allende no se rinde, milicos de mierda! y con el fusil AK-47 que le había regalado Fidel Castro se dispara en la barbilla, ("Más de un disparo, y menos de una ráfaga", según su testimonio), explotando la bóveda craneana y muriendo al instante.

Palacios entra en el salón Independencia, y se encuentra con Allende y el doctor Guijón. Reconoce al presidente por su macizo reloj Galga Coulde. Llama al oficial de radio y entrega su escueto informe: “Misión cumplida. Moneda tomada, presidente muerto".
A las 14.38, Carvajal le informa a Pinochet y a Leigh: "Hay una comunicación, una información de personal de la Escuela de Infantería que está ya dentro de La Moneda. Por la posibilidad de interferencia, la voy a transmitir en inglés: They say that Allende commited suicide and is dead now."
Los bomberos apagaron el fuego de La Moneda entre las 14:30 y las 16 horas. En el libro de incidentes del Cuerpo de Bomberos de Santiago, que apagó el incendio la tarde de ese mismo día después que los militares entraron al edificio, quedó el siguiente registro:

El trabajo en el incendio del Palacio de La Moneda se organizó con el material movilizado, en forma de evitar que el fuego se propagara más allá de lo que tenía comprometido a la llegada del Cuerpo, y que era todo el amplio sector comprendido por el frente de la calle Moneda (excepto la primera oficina del lado oriente) y el de la calle Teatinos hasta más o menos 25 metros de distancia de la esquina de la Plaza de la Libertad, incluidas las edificaciones que existían dentro del Palacio circundando el patio cercano a la entrada por calle Moneda y el bloque que atravesaba de oriente a poniente, al ala norte del patio de Los Naranjos, excepto el Gran Comedor, denominado también Salón Toesca. Se logró detener el fuego. En consecuencia, no sufrió daño alguno la zona del edificio comprendida desde Morandé 80 hacia el sur y la que tiene frente a la Plaza de la Libertad, desde Morandé hasta Teatinos. La extinción total de los escombros sólo se logró el viernes 14 de septiembre y explica que el miércoles 12 debieron acudir 7 compañías en distintas horas, y 5 más el viernes 14.

A las 18 se reunieron y se abrazaron en la Escuela Militar los cuatro comandantes máximos de las Fuerzas Armadas, eran la nueva junta militar. A excepción de unas pequeñas escaramuzas en sitios aislados de Santiago, la junta toma el poder del país. La Unidad Popular y su presidente habían muerto, se iniciaban los 16 años y medio del régimen militar.

Consecuencias inmmediatas post-golpe
Quema de libros, revistas y periódicos políticos después del golpe militar.
Se declaró el toque de queda en todo el territorio nacional a partir de las 15 horas del 11 de septiembre de 1973,se permitió a los civiles previo control abandonar el centro de la ciudad y dirigirse a sus casas. Inmediatamente las instalaciones de Radio Agricultura,Magallanes y Radio Corporación fueron silenciadas y sus operadores,locutores y directores detenidos a las 13.30 horas y llevados al Banco del Estado de Chile. Los diarios El Clarín y otros fueron allanados y sus prensas destruidas.
En las zonas rurales se detuvieron a muchos dirigentes de la Reforma Agraria, muchos fueron ejecutados en el lugar de detención. La colonia alemana benefactora Villa Baviera, ubicada en la zona central, sirvió como centro de detención y lugar de desaparición de muchos activistas de la UP.
Cientos de miles de pro-allendistas tomaron aquellas especies, registros, carné de partidos, libros y propaganda comprometedora y se deshicieron de ella enterrándolas, quemándolas o botándolas a los cauces de ríos. Se declaró ilegal y proscrito al Partido Comunista y Socialista; los partidos Nacional, Democratacristiano y Radical fueron suspendidos cuando se disolvió el Senado. Se conminó a todos los ciudadanos a entregar sus armas de fuego en las comisarías de Carabineros.
Se instó a denunciar a aquellos traidores a la Patria, como decía el comunicado militar denunciándolos ante las comandancias y cantones. Se publicaron bandos que instaban a la población a delatar a los líderes más prominentes de la U.P . tales como Carlos Altamirano, Volodia Teitelboim, José Tohá, Luis Corvalán y otros.
Se llamó a aquellos que tuvieran cargos y representatividades de grupos sociales a entregarse a las comisarías para regularizar su situación. Se detuvieron a miles de personas y fueron conducidas el Estadio Chile y luego al Nacional, a aquellas personas que fueron llamadas a viva voz y respondieron de entre la multitud fueron ejecutadas en el mismo lugar, como es el caso de Víctor Jara.
En la Universidad Técnica del Estado, militares hicieron allanamientos y ejecutaron a decenas de estudiantes combatientes en las mismas aulas. Muchas ejecuciones fueron hechas a la bala en fila. Fueron allanadas las fábricas, las reparticiones públicas y las mineras forzando a los trabajadores a seguir laborando y manteniendo la producción en marcha. En muchas fábricas se realizaron detenciones de todos los sindicalistas y representantes de gremios de la Unidad Popular.
Comerciantes y dueños de supermercados pro-golpistas abrieron sus negocios y entregaron mucha mercadería retenida y que había provocado el desabastecimiento en los últimos meses de la UP. Las poblaciones populares tales como La Legua, La Victoria y San Ramón [la bandera] fueron allanadas y sus pobladores detenidos en masa. En la Villa La Reina se produjeron ejecuciones sumarias a aquellos líderes que se sorprendieron ocultos. Durante todo el día y la noche y toda la semana se escucharon disparos de ametralladoras en distintos puntos de la capital.
Miles de perseguidos políticos corrieron a asilarse a las embajadas de gobiernos amigos de la Unidad Popular, como es el caso de Suecia, Italia, Canadá, Australia, Dinamarca, México, URSS y Cuba.
Como un hecho curioso, Radomiro Tomić, tercer candidato con mayoría de votos en las elecciones de 1970, se ofreció en repetidas oportunidades a Pinochet para que lo instalara en el sillón presidencial vacante; fue discretamente rechazado. De este modo empezaba un régimen militar que duraría por 17 años.

Véase también
Carta de Eduardo Frei a Mariano Rumor de fecha 8 de noviembre de 1973
Colapso económico de 1973 en Chile
Régimen Militar
Violaciones de los Derechos Humanos de la Dictadura Militar en Chile (1973-1990)
Grupo de los Trece

Referencias
Arriagada Herrera, Genaro (1974). De la vía chilena a la vía insurreccional. Editorial del Pacífico S.A..

Notas de pie
Kelly y Cubillos fueron eficaces contactos entre los altos mandos de la Marina y los economistas encabezados por Sergio de Castro, quien tenía estrechos lazos con el dueño de “El Mercurio”.
Revista Punto Final - Edición Nº 525
http://www.derechos.org/nizkor/chile/libros/reporter/capII15.html
MATTELART, Armand. Prensa y poder.

Enlaces externos
Mi 11 de Septiembre. Recopilación de testimonios de 40 personalidades de la sociedad chilena.
11 de septiembre de 1973
"http://es.wikipedia.org/wiki/Golpe_de_Estado_del_11_de_septiembre_de_1973"

viernes, 11 de septiembre de 2009

IMPERIO INCA

Legado Cultural : Antonio A. Flores Gavilán

Para los incas la conquista fue un verdadero desastre, ya que destruyo su manera de vivir, su religión, su orgullo. Los sacerdotes españoles inmediatamente comenzaron a convertir a los nuevos súbditos de la corona del rey de España a la religión Católica.
El oro fue la ruina de los incas. Los españoles mataron, torturaron y obligaron a los indígenas a trabajar hasta la muerte para conseguir este metal precioso. Desde los días de la conquista, los ladrones de tumbas se han tomado el trabajo de destruir objetos valiosos, con el propósito de obtener el codiciado oro.
La mayoría de los conocimientos que poseían los incas se han perdido o han sido olvidados. Detalles de su historia, relatos de dioses, la técnica para "leer" un quipu y la destreza en la fabricación de finas telas, todo ha desaparecido.
Después de la conquista, este sistema político quedo destruido y los indios desesperadamente pobres. Solo unos pocos objetos y ornamentos de oro han sobrevivido para recordar la belicista orfebrería de los incas.
Los descendientes de los incas aun viven en las mismas montañas y aun hablan el quechua, la lengua del imperio. Las llamas siguen siendo importantes para los campesinos.

Los puentes colgantes todavía se fabrican, las hondas y las boleadoras también sé continúan usando. En la escuela, a los niños se les enseña a valorar la grandeza de sus antepasados.
Una de las muestras de la cultura inca que aun existe son las ruinas de Machu Picchu, la ultima fortaleza de los incas entre las altas montañas de los andes. Construida en el profundo valle de Urubamba, la ciudad de Machu Picchu domina y sobrecoge desde su altura. Fue descubierta en 1911, en el medio de una densa vegetación: fue por siglos, una ciudad perdida.
Se trata de un grupo arquitectónico notable por el trazado perfecto de sus calles en gradas y la distribución de sus edificios. No es muy grande, y las construcciones están dispuestas en rellanos superpuestos y paralelos por la ladera.
En la faja mas alta, se encuentran los edificios sagrados. Las construcciones son de granito claro y prevalece la plata cuadrangular y trapezoide. Toda la ciudad revela él alto dominio técnico alcanzado por los incas. En la porción más alta, aprovechando una depresión natural del terreno, sus construcciones diseñaron un amplio espacio ceremonial.

Leyendas sobre el origen del Imperio Inca
Sobre el origen de los Incas, poco se sabe,existen dos leyendas orales, que tratan de explicar su origen. Uno de ellos es el Mito de los Hermanos Ayar; éste mito, fue recogido de la tradición oral por Juan de Betanzos (15101576). En el Cusco, este cronista español, casó con Añas Colque, hermana de Atahualpa, hija de Huayna Cápac y ex conviviente de Francisco Pizarro. El cronista Juan de Betanzos tuvo acceso al mito, pues dominaba el quechua, idioma oficial del Imperio Inca y lo relató en su obra “Suma y Narración de los Incas”.[1]

Leyenda de Manco Cápac y Mama Ocllo
Se dice que el dios Inti tuvo por hijos a Manco Capac y la Pachamama por hija a Mama Ocllo ellos se casaron y la Diosa de la Tierra y la fecundidad Pachamama les regalo a ambos las tierras de su dominio e Inti el Dios Sol les regalo una barra de oro. Luego, ellos bajaron a la tierra por órdenes de Inti para que Manco Capac enseñara a los hombres a labrar mejor la tierra y trabajar la piedra y Mama Ocllo enseñara a las mujeres a cocinar, fabricar prendas de vestir y a domesticar a los animales en el lugar donde se hundiese la bara de oro. Aparecen sobre las orillas del lago Titicaca, y la barra se hundió en el Cuzco.
Formación del Imperio Inca
Al margen de los mitos y leyendas que hemos descrito, los incas preservaron su
historia a través de la tradición oral. Los quipucamayoc, fueron los que relataron a los españoles, la historia y vicisitudes del Imperio. Los quipucamayoc eran los funcionarios encargados de guardar la memoria de los acontecimientos, mediante una técnica nemotécnica utilizando los quipus. Esta versión pudo ser interesada y unipersonal, ya que sólo guardaban las noticias en función del Cozco (Cusco, Cuzco o Qosqo) y no de otras ciudades del Imperio, salvo que pudieran servir a sus fines.

Antes de los Incas, el Cuzco, estaba habitado por diversos grupos étnicos. Esta información ha sido respaldada por los trabajos arqueológicos que han demostrado en la zona, la existencia de una larga ocupación humana. El cronista Sarmiento de Gamboa, menciona a los guallas, los sahuassiray, los antasayas, los alcavizas, los copalimaytas, los culunchimas, los poques y los lares, como los grupos humanos que habitaban el valle del Cuzco antes de los Incas. Asimismo, identifica a los guallas, los sahuasiray y a los antasayas, como los grupos más antiguos que habitaron el Cuzco.
Los guayas, eran los más antiguos pobladores del Cuzco. Vivían en casas agrupadas en pie de un cerro denominado Huaynapata, al sur de la actual ciudad del Cuzco. Su aldea principal se llamaba Pachatusán.
Los sahuasiray o sahuaseras, procedían de Sutijtoco de Masca–Paruro, Su pacarina (lugar de origen) se encontraba en Pacarictambo. Cuando llegaron al Cuzco, encontraron a los guallas, quienes no les impidieron asentarse en ella. Se ubicaron en el lugar en donde posteriormente se edificó el Coricancha.

Los antasayas, eran originarios de las pampas de Anta, llegaron al Cuzco guiados por su jefe Quisco, asentándose en la parte norte de la ciudad actual. La tradición oral, cuenta que es partir de este momento en que la zona comienza a denominarse Cuzco en honor a su jefe Quisco. El nombre posteriormente, se extendió a todo el valle.
Los alcavizas vinieron de la región de Masca, específicamente de Pacaritambo. Llegaron guiados por su jefe Ayarucho, nombre que también tenía el grupo; se establecieron en Pucamarca. Su pacarina era Capactoco. Los Incas posteriormente les cambiaron el nombre, por el Alcahuisas. Llegando al Cozco, se aliaron con guallas, sahuaseras y antasayas.
Los poque y lares llegaron al valle con posterioridad a los otros grupos; no se sabe su lugar de origen. Se ubican en la parte oriental de la ciudad.
Los ayarmacas, los más conocidos y estudiados pobladores de la zona del Cuzco. Fabricaron los ayarmacas la cerámica denominada “Killke”. Se trata de una cerámica de baja calidad artística que predominó en la zona durante el intermedio tardío. Según Waldemar Espinoza, los ayarmacas formaron un gran reino en las actuales provincias de Cuzco y Anta. Se subdividían en Ayarmacas y Pinaguas. El territorio ayarmaca, se extendía desde Quiquijana en el sur, extendiéndose hasta Jaquijahuana, en las pampas de Anta; Ollantaytambo, en el norte. Los pinaguas dominaron desde Quiquijana hasta Quispicanchi.

María Rostworowski, señala que los ayarmacas ocuparon la zona denominada Acamama, que según Murúa y Felipe Guamán Poma de Ayala, sería luego bautizada como Cozco. Todos los cronistas coinciden que el Cozco de esa época no tenía grandes construcciones, muy por el contrario eran viviendas de pirca (piedra) y paja. Según Betanzos, en la zona donde posteriormente se construyó Sacsahuamán, existía un pantano cubierto de juncos.
Según María Rostworowski, Acamama estaba dividido en cuatro secciones o barrios: Quinti cancha, barrio del picaflor; Chumbi cancha, barrio de los tejedores; Sairi cancha, barrio del
tabaco; y, Yarambuy cancha, nombre que no es quechua sino aymara y que significa “mezclarse”, por lo que sugiere que fue un barrio mestizo. Sobre la organización política, Guaman Poma de Ayala menciona que en un principio eran gobernados por unos “primeros incas”, llamados Tocay Cápac y Pinahua Cápac. Murúa identifica a estos como “reyes” que gobernaron antes de los incas. Waldemar Espinoza, los menciona juntos como los líderes Ayarmaca y Pinahua. Según Espinoza, serían los jefes de las mitades del Cozco, hanan y urin, siendo Tocay Cápac, el jefe de los ayarmacas y el de mayor poder. Coinciden los estudiosos María Rostworowski, Murúa y Waldemar Espinoza, en que fueron los Ayarmacas los de mayor poder en la zona. A la llegada de los Incas, comienza la expansión del Cozco, Cusco, Cuzco, Qosqo o Kosko.
La consolidación del Imperio Inca

Expansión del Imperio Inca
La mayoría de cronistas coinciden en que fue durante el gobierno de Viracocha que los incas fueron atacados por los chancas, una confederación de pueblos venidos de la zona del Apurímac y del río Pampas. Los chancas llegaron a sitiar el Cusco y quien los derrota es el general Inca Yupanqui, quien no sólo evitó la caída del Cuzco sino que persigue y captura a los líderes chanca mostrando a los pueblos vecinos, el poderío del Ejército Inca, a la vez que terminaba con los afanes expansionistas de los chancas.
Esta acción y la pobre participación del Inca Viracocha, le valió a Inca Yupanqui, ser nombrado Zapa Inca, el mismo que asume en
1438, como Pachacútec Inca Yupanqui, apenas cien años antes de la conquista española.
Se inicia entonces la época de la expansión territorial incaica y conquistas (ver
Conquistas del Imperio Inca) que dan lugar al apogeo y época de esplendor del Tawantinsuyo, con un territorio de comprendía más de 4,000 kilómetros de largo y un ancho variable pero que siempre estuvo comprendido entre el océano Pacífico y la selva, abarcando un territorio de más de tres millones de kilómetros cuadrados.
La expansión y cohesión del Imperio Inca
Luego del ataque y la guerra con los Chankas, los Incas del Cuzco, comenzaron a conquistar cada vez más territorio, que terminó formando la unidad política más grande de la América pre
hispánica. Esta unidad la lograron aplicando principios andinos milenarios como el de la reciprocidad.

Caminos del Capaq - Ñan

La palabra “Tawantinsuyo”, que significa “las cuatro partes del mundo”, era un concepto ceremonial o religioso. Cada ciudad conquistada, o cultura en términos más amplios, mantenían sus gobernantes, sus propias formas de organización y expresiones culturales, pero se relacionaban con los Incas del Cuzco.
Los Incas representaron la síntesis del desarrollo milenario de la Cordillera de los Andes. Teniendo expresiones culturales y organizacionales, particulares que lo diferencian de las culturas antecesoras como los Wari y Tiahuanacos y de los más lejanos como Chavín.
Los Incas usaron diversas estrategias de anexión territorial, una de ellas era la conquista militar, pero no la única; la acumulación y distribución de productos diversos, el prestigio religioso, social y cultural, las alianzas, etc., fueron otros métodos de conquista. La consolidación de las conquistas, parece ser que se basaron en el justo equilibrio de los factores que intervenían en la misma. Muchas de las costumbres del hombre peruano, provienen de esta larga tradición cultural andina.

Para la conquista militar, los Incas mantuvieron un poderoso ejército, que estaba al mando de gente de confianza del Zapa Inca; en el “Portal Fuenterrebollo”, se puede leer: “… Los soldados tenían un entrenamiento riguroso. Tenían varios tipos de armas: jabalinas con propulsor, boleadoras, mazas con cabeza estrellada de bronce o hachas de filo, lanzas con punta de cuero, hondas para arrojar piedras y arcos y flechas. Para protegerse usaban escudos y cascos de madera y corazas de algodón acolchadas” (Portal Fuenterrebollo, Internet, 2004).
La conquista del Tawantinsuyo, se llevó a cabo en un lapso de cien años. Para ello el Imperio Inca contó con un poderoso ejército organizado y con unidad de mando y acción, y, evidentemente una organización política bien estructurada, al igual que la administrativa, que incluía los tributos para sostener al Estado Inca. Sumado a lo anterior, dieron importancia suprema a la red de caminos para uso militar y para las comunicaciones, además de un idioma común, y una serie de expresiones religiosas que terminaron por cohesionar el Imperio.

Existió una especie de Servicio Militar Obligatorio, para los hombres en edad militar a los que se les denominaba “runa” o súbdito del Estado. La edad militar abarcaba desde los 18 hasta los 50 años. En su época de mayor apogeo, el Imperio Inca contó con un ejército de línea de 200.000 hombres.
José Tamayo Herrera, explica “que aunque no puede hablarse de un servicio militar obligatorio en el sentido moderno, el servicio de los runas para el ejército también era una forma de “mita” o contribución, que el súbdito estaba obligado a retribuir al Estado en tiempo de trabajo”.
Pablo Macera, opina que “las guerras tenían características religiosas, ya que eran estacionales, ocurrían en los ciclos entre cosecha y siembra, y rituales. Un principio estratégico era mantener los enfrentamientos en las fronteras y así sostener la paz en el interior del territorio”.
Y Liliana Regalado, nos dice, “Al igual que las guerras, la reciprocidad cumplió un rol fundamental en la expansión y cohesión del tahuantinsuyo. Al inicio de la expansión Inca, la autoridad no se ejercía directamente, sino a través de la “minka”, palabra que según el cronista Pérez de Holguín, significa: “rogar a alguno que me ayude prometiéndole algo”.
Todos los trabajos que el inca necesitaba los tenía que solicitar a los señores vecinos. Para cumplir con la reciprocidad, el inca debía halagar a estos señores dándoles regalos, comidas, mujeres, ropa, objetos suntuarios y toda clase de obsequios.
María Rostworoswski explica que "a medida que fue creciendo el Tahuantisuyo creció también la cantidad de señores por agasajar. Por este motivo el Estado se vio obligado a incrementar sus ingresos para asegurarse que contaba con las cantidades necesarias”.
Completando lo anterior, los Incas, construyeron y mantuvieron una red de caminos denominados en la sierra el Cápac Ñam, muchos de estos caminos fueron heredados de los Wari. Estos caminos incluían puentes colgantes, flotantes, alojamiento para los viajeros y tambos, en donde se almacenaba alimentos, para el Ejército en campaña. Como se ve, fueron previsores.
Existen otras consideraciones de tipo arquitectónico, culturales, sociales, filosóficas, etc., que contribuyeron a la cohesión del Imperio.
Algunos historiadores han sostenido que el hombre desde que es tal, ha tenido las mismas virtudes y defectos; siempre existió por ejemplo el afán de poder, de lujos y riquezas, la necesidad de trabajar y producir, etc.; la única diferencia es la tecnología: siempre se complotó contra el Estado, antiguamente usando quizá el Cápac Ñam y hoy los teléfonos móviles y por ejemplo, gran parte de los problemas de un ejército en campaña, se presentaron en el ejército inca, como por ejemplo las deserciones.

Las conquistas territoriales del Ejército Imperial Inca
Durante esos cien años de conquistas y consolidación del Imperio Inca se puede observar tres partes definidas: la consolidación y primera expansión, la segunda expansión y la tercera expansión.
La primera expansión corresponde a los Zapa Incas Sinchi Roca y Lloque Yupanqui. La segunda expansión, se da durante los gobiernos de los Zapa Incas Mayta Cápac, Cápac Yupanqui, Inca Roca Yahuar Huácac y Viracocha Inca. Finalmente la tercera expansión, estuvo a cargo de Pachacuti Inca Yupanqui, el más grande conquistador Inca, Inca Yupanqui, Túpac Inca Yupanqui y Huayna Cápac.
Y según parece, los Zapa Incas Huáscar Inca Yupanqui y Atahualpa Inca, se dedicaron a guerras intestinas hasta la llegada de los españoles (ver
Conquistas del Imperio Inca)


Destino Último del Imperio
Con varias etapas y procesos, de los cuales los más conocidos son las reducciones virreinales. Descendientes de la realeza Inca histórica,
Tupac Amaru I y siglos después Túpac Amaru II se levantaron en armas contra el gobierno virreinal sin mayor éxito. De sus movimientos solo quedo su recuerdo como gesta heroica y "libertaria". Algunos eruditos creen que la debilidad orgánica de sus movimientos y la falta de una acogida más extensa en su momento, matormente entre los supuestos benficiarios esto es entre los habitantes locales se debe en parte a que progresivamente la transculturación y servidumbre los hicieron olvidadar su pasado milenario. Estos movimientos no ofrecían una posibilidad de éxito real contra uno de los imperios más poderosos de la historia en su momento. No pudieron convencer ni ofrecer avances capaces de aglutinar con mejoras en su forma de vida diaria y liberar de su estado de explotaciona los curacas ni a los habitante locales sino aparentemente solo ofrecían el reemplazo de la aristocracia hispana europea por una vuelta a la realeza Inca nativa, no de muy buen recuerdo entre las etnias subyugadas por los Incas. Al final solo destinados al fracaso, estos movimientos vieron desaparecer los últimos vestigios de poder Inca. Hoy en día los rezagos de la población multietnica con su cultura y costumbres de los habitantes nativos, ahora conocidos como cholos, pueden hallarse en los países andinos.

1.- Juan de Betanzos. Suma y Narracion de los Incas. — Madrid, Ediciones Polifemo, 2004. Edicion, introduccion y notas: Maria del Carmen Martin Rubio.